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Posts Tagged ‘Psicología’

Déjà vu o Paramnesia

mayo 23, 2011 9 comentarios

Es un trastorno mental consistente en un falso reconocimiento de información, es decir, es la experiencia de sentir que se ha sido testigo o se ha experimentado previamente una situación que en realidad es nueva para el que la enfrenta. Este término fue acuñado por el filósofo e investigador psíquico francés Émile Boirac (1851-1917) en su libro L’Avenir des sciences psychiques (El futuro de las ciencias psíquicas), basado en un ensayo que escribió mientras estudiaba en la Universidad de Chicago.

Alrededor de un 60% de la población dice haber experimentado algún tipo de déjà vu. La “experiencia previa” es con frecuencia atribuida a un sueño, aunque en algunos casos se da una firme sensación de que esta “ocurrió auténticamente” en el pasado.

El déjà vu no es un acto de “precognición” o “profecía” sino más bien una anomalía cerebral. La aparición de los déjà vu parece estar asociada con el stress y la fatiga, y diversos estudios muestra que existe cierta relación con el nivel socioeconómico y educacional. Cuando envejecemos, o sufrimos algún proceso degenerativo como el Alzheimer, el cerebro tiene mayor dificultad para formar recuerdos únicos para cada lugar o experiencia, sobre todo si se parecen entre sí. Se ha encontrado una correlación clínica entre la experiencia de déjà vu y trastornos tales como la esquizofrenia y la ansiedad, y la probabilidad de sufrirla se incrementa considerablemente en sujetos que están en tales condiciones. Sin embargo, la asociación patológica más fuerte del déjà vu es con la epilepsia del lóbulo temporal.

El académico suizo Arthur Funkhouser sugiere que hay varias experiencias de este tipo y afirma que a fin de un mejor estudio del fenómeno, los matices entre las experiencias han de ser tenidos en cuenta. Así nos encontramos con:

  • Déjà vécu

Del francés “ya vivido”; el déjà vécu alude a una experiencia que incluye más que la simple vista, por lo que etiquetarla como déjà vu suele ser inexacto. La sensación incluye una gran cantidad de detalles, percibiéndose que todo es exactamente como fue antes.

  • Déjà sentí

Del francés “ya sentido”, “alguna vez sentido”. A diferencia de la precognición implícita al déjà vécu, el déjà senti es primordial o incluso exclusivamente un suceso mental, carece de aspectos pre-cognitivos y rara vez permanece en la memoria de la persona que lo experimenta.

El Dr. John Hughlings registró las palabras de uno de sus pacientes que sufría epilepsia del lóbulo temporal o psicomotora en un ensayo de 1889:

Lo que ocupa la atención es lo que la ha ocupado antes, y de hecho ha sido familiar, pero ha estado olvidado durante un tiempo y ahora se recupera con una leve sensación de satisfacción como si se hubiese estado buscando… Al mismo tiempo, o más exactamente en una secuencia inmediata, advierto sutilmente que el recuerdo es ficticio y mi estado anormal. El recuerdo siempre empieza gracias a la voz de otra persona o a mi propio pensamiento verbalizado o a lo que estoy leyendo o verbalizando mentalmente, y creo que durante el estado anormal suelo verbalizar alguna frase de simple reconocimiento como ‘Ah, sí: ya veo’ o ‘Por supuesto, ya recuerdo’, pero un minuto o dos después no puedo recordar ni las palabras ni el pensamiento verbalizado que dio lugar al recuerdo. Sólo hallo la fuerte sensación de que se parecen a lo que he sentido antes bajo parecidas condiciones anormales.”

  • Déjà visité

“Ya visitado”, “ya estado” en francés; es una experiencia menos frecuente que implica el extraño conocimiento de un lugar nuevo. Aquí uno puede saber encontrar el camino por una ciudad o lugar nuevo sabiendo al mismo tiempo que no puede ser posible.

Algunos sugieren que leer una descripción detallada de un lugar puede desembocar en este sentimiento cuando más tarde se visita. Dos ejemplos famosos de tales situaciones son descritos por Nathaniel Hawthorne en su libro Our Old Home y Sir Walter Scott en Guy Mannering. Hawthorne reconocía las ruinas de un castillo en Inglaterra y más tarde era capaz de rastrear el origen de la sensación a una obra escrita sobre el castillo por Alexander Pope doscientos años antes.

Para poder distinguir el déjà visité del déjà vécu es importante identificar la fuente de la sensación. El déjà vécu está relacionado con las ocurrencias y procesos temporales, mientras el déjà visité tiene más que ver con la geografía y las relaciones espaciales.

En la mayoría de los casos la sensación de recuerdo en el momento es fuerte, pero las circunstancias de la “experiencia previa” (cuándo, dónde y cómo ésta ocurrió) resultan bastante inciertas. Asimismo, a medida que el tiempo pasa, los sujetos pueden exhibir un fuerte recuerdo de haber la experiencia de déjà vu en sí misma, pero ningún recuerdo de los sucesos o circunstancias específicas que estaban “rememorando” cuando tuvieron dicha experiencia. Las explicaciones científicas de este suceso caen en cuatro categorías: procesamiento doble (2 procesos cognitivos fuera de sincronía realizados al mismo tiempo; solapamiento entre los sistemas neurológicos responsables de la memoria a corto plazo y los responsables de la memoria a largo plazo), neurológica (convulsiones, interrupción en la transmisión neuronal; ligero retraso en la recepción de las entradas perceptivas), memoria (familiaridad implícita de los estímulos no reconocidos; en alguna oportunidad hemos visto que la formación de los recuerdos tiene lugar en una región del cerebro llamada hipocampo. Susumu Tonegawa y sus colaboradores del Picower Institute for Learning and Memory han explorado cómo las tres regiones del hipocampo -denominadas CA1, CA3 y circunvalación dentada- participan en diferentes aspectos del aprendizaje y a la formación de recuerdos), y atencional (percepción desatendida seguida por una percepción atendida; la mente inconsciente percibe el entorno antes que la mente consciente. Esto provoca que la propia consciencia perciba algo que ya está en la memoria, incluso a pesar de que lo esté sólo un instante de diferencia con la percepción).

Fuentes:

http://science.howstuffworks.com/science-vs-myth/extrasensory-perceptions/question657.htm

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/12784936

http://www.mentalhelp.net/poc/view_doc.php?type=doc&id=264&cn=0

http://psicologia.costasur.com/es/paramnesia.html

http://es.wikipedia.org/wiki/D%C3%A9j%C3%A0_vu

http://www.nortecity.com.ar/newsletter/paramnesia.html

http://www.microcaos.net/paranormal/deja-vu-que-es-un-deja-vu/

http://e-ciencia.com/blog/divulgacion/la-explicacion-biologica-del-deja-vu-o-paramnesia/

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“Tiempo”, no necesariamente arraigado de manera profunda en nuestros cerebros

mayo 20, 2011 2 comentarios

 (Medical Xpress) –Escondida en la selva amazónica, una pequeña tribu ha manejado con éxito lo que muchos sueñan con ser capaces de realizar –ignorar las presiones del tiempo de tal manera que ni siquiera tienen una palabra para él.

Al principio los científicos han probado que tiempo no es un concepto humano profundamente arraigado como se pensaba.

Investigadores, dirigidos por el Profesor Chris Sinha del Departamento de Psicología de la Universidad de Portsmouth, estudiaron la manera en que el tiempo era hablado y pensado por el pueblo de Amondawa, en Brasil. Su investigación se encuentra publicada en la revista Language and Cognition.

El Profesor Sinha dijo: “Para los Amondawa, el tiempo no existe de la misma manera que lo hace para nosotros. Ahora podemos decir, sin ninguna duda, que existe al menos un lenguaje y cultura que no cuenta con el concepto de tiempo como algo que puede ser medido, contado o hablado en abstracto. Esto no quiere decir que los Amondawa son personas ‘fuera del tiempo’, pero viven en un mundo de eventos  en lugar de ver a los acontecimientos incrustados en el tiempo.”

El equipo, incluido el lingüista Wany Sampaio y la antropóloga Vera da Silva Sinha, pasaron ocho semanas con los Amondawa investigando cómo su lenguaje transmite conceptos como “la semana que viene” o “el año pasado”. No hay palabras para tales conceptos, sólo divisiones de día y noche y estación seca y lluviosa. También encontraron que nadie en la comunidad tenía una edad. En su lugar, ellos cambian sus nombres para reflejar su etapa en la vida y posición dentro de su sociedad, como por ejemplo, un niño renuncia a su nombre por el hermano recién nacido y toma uno nuevo.

El Profesor Sinha dijo: “Tenemos tantas metáforas para el tiempo y su paso –pensamos el tiempo como una “cosa”- decimos ‘ya casi se va el fin de semana’; ‘se acercan sus exámenes’; ‘no tengo tiempo’, y así sucesivamente, y creemos que tales declaraciones son objetivas, pero no lo son. Nosotros creamos esas metáforas y se han convertido en nuestra manera de pensar. Los Amondawa no piensan ni hablan así, a menos que aprendan otro idioma.”

“No esperábamos encontrarnos con esto –Estuvimos estudiando el mismo idioma antes y volvimos para ampliar nuestra comprensión de sus metáforas. Estamos sorprendidos de encontrarnos que las metáforas espaciales para el tiempo y el concepto abstracto de tiempo está simplemente ausente del lenguaje y cultura.”

“Para esta gente afortunada el tiempo no es dinero, no están corriendo a contrarreloj para completar algo, y nadie está discutiendo si la semana próxima o el próximo año; sino que ni siquiera tienen palabras para ‘semana’, ‘mes, o ‘año’. Se podría decir que disfrutan de una cierta libertad.”

“Nos resulta extraño que una cultura ‘libre del tiempo’ exista”, Agregó el Profesor Sinha, “pero muchas lenguas amazónicas, incluyendo el Amondawa, no tienen número más allá de cuatro o cinco, y si no tienes los números, no tienes tiempo abstracto, como ‘cosa’ mensurable.”

“El tiempo está más relacionado con la experiencia que con el hecho de ser innato en nosotros. El único reloj biológico real es el envejecimiento de nuestros cuerpos. Todos los complejos conceptos de tiempo son invenciones culturales, una especie de tecnología de la mente.”

“Los babilonios inventaron el día de 24 horas, la convención de 60 segundos en un minuto y de 60 minutos en una hora, y estamos tan acostumbrados a ser gobernados por el calendario y el reloj que no reflexionamos acerca de ello. Pero nuestra noción de tiempo es una espada de doble filo. No tendríamos los beneficios de nuestra sociedad, social y tecnológicamente compleja, de no ser por ella. Pero también, como sabemos, es una carga y una fuente de estrés cada vez mayor en nuestro moderno estilo de vida.”

Sin embargo, el tiempo nos alcanza a todos al final. Luego del primer contacto con el mundo exterior en 1986, los Amondawa continuaron con su tradicional estilo de vida, la caza, la pesca y el cultivo. Pero junto con el cuidado de la salud, la electricidad y televisión ha llegado la lengua portuguesa. Como muchas de las 7.000 o más lenguas del mundo, el Amondawa amenaza con extinguirse.

“Ahora somos conscientes de las grandes riquezas que restan por descubrir en la biodiversidad del mundo, y sabemos que debemos preservar esto para generaciones futuras”, agregó Sinha. “Pero la diversidad cultural y lingüística también es un tesoro, no solo para los científicos, sino para la comprensión de todo lo que significa ser humano. No podemos ni debemos intentar detener el cambio, pero debemos ayudar a fortalecer a gente como los Amondawa para que determinen su propio futuro y mantengan su lenguaje y tradiciones vivas. Es por eso que trabajos como el de Wany y Vera, quienes ayudaron a la comunidad a instalar una escuela basada en la lengua nativa, es tan importante.”

Proporcionado por la Universidad de Portsmouth

Fuente: http://medicalxpress.com/news/2011-05-necessarily-deeply-rooted-brains.html